Saturday, October 4, 2008

Yukio Mishima

Tenía ciertas espectativas sobre Yukio Mishima, pero las Lecciones Espirituales para los Jóvenes Samuráis ha resultado ser un panfleto literario más bien mediocre. No es de extrañar tras su lectura que F. Sánchez Dragó le dedicara una aduladora noche en su programa. Yukio Mishima es un ultra-conservador, un pobre hombre con algo de nobleza espiritual –no sé muy bien si pretendida–, que símplemente se muestra inconformista con su tiempo. Nostálgico de épocas gloriosas, de un Japón imperialista, y crítico de la cultura occidental, manifiesta posturas absolutistas en lo cultural y deja entrever cierta misoginia y una sexualidad reprimida. Romántico confeso, cumple patéticamente su suicidio (como recoje el prólogo de Clara Sánchez). Más que lecciones, el texto consiste en una crítica a toda sociedad japonesa de postguerra, en un tono de constante nostalgia de épocas pasadas. Lo que podía esperarse de espiritualidad oriental brilla por su ausencia y resulta más bien un tratado de radical inconformismo con el tiempo que le tocó vivir. Vamos, un pobre diablo.

Mi interés y admiración por el pensamiento y cultura japonesa no se han visto nutridos en absoluto, como sí ha ocurrido con otros textos de D.T. Suzuki, experto en zen y cultura japonesa, o la espiritualidad de un clásico como Allan Watts, además de el descubrimiento reciente de Taisen Deshimaru, maestro de la escuela Soto de Zen.







1 comments:

  1. hOla!!

    somos nosotros otra vez!!
    Pedoooo

    kakaaaaa

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